ALCALDÍA EN CRISIS

Alpacoma, así se llama el lugar donde  estallo un depósito de basura, que desnudó una gestión deficiente del Alcalde Luis Revilla. Luego se  denunciaron actos de corrupción de un importante miembro del partido político Sol.bo, que tiene mayoría en el concejo municipal; finalmente se ha hecho evidente el mal uso de recursos públicos en una fundación privada perteneciente a la esposa del Alcalde Revilla.

Todo este panorama, en el  municipio de la ciudad de La Paz, nos señala que se encuentra con graves problemas de gobernabilidad. La elección del presidente del Consejo durante varios días se encuentra empantanado, una señal del fraccionamiento del partido, que está viviendo su propia disputa interna.

La ciudad de La Paz, se encuentra construida en terrenos no aptos para grandes construcciones, diversos estudios han demostrado la fragilidad de los terrenos, especialmente de las denominadas “laderas” los deslizamientos son una constante en las épocas de lluvias; muchas familias se ven perjudicadas con la pérdida de sus viviendas.

Ningún Alcalde ha pensado en una solución estructural, todos han realizado soluciones parciales y muchos, por razones políticas han legalizado asentamientos clandestinos poniendo en riesgo a familias, cuyas consecuencias se ha verificado en los deslizamientos del mes de abril del presente año, cuyos perjudicados son cerca de 120 familias.

La precariedad de los barrios ubicados en las zonas de riesgo ha servido y sirven como lugares de intenso trabajo político-partidario, por esta fragilidad de la documentación legal se compra la conciencia de los pobladores para ganar elecciones y luego se los abandona a su suerte. Seguramente por este motivo es que no existen soluciones estructurales a los problemas urbanos; porque ya no se tendría una población  manipulable y condicionada a la perspectiva política de los Alcaldes.

La Paz precisa de una alcaldía sólida y transparente, con un Consejo dispuesto a fiscalizar la gestión del Alcalde así sea de su mismo partido, cosa que no ha ocurrido durante los últimos años.   

Con algunas variantes este fenómeno de la crisis municipal se repite en varios  otros departamentos como es el caso del departamento de Cochabamba, donde municipios de Cercado, Quillacollo, Vinto y Tiquipaya han tendido conflictos de gobernabilidad, perjudicando a su población por la imposibilidad de  realizar inversiones, el caso más dramático es del municipio de Quillacollo que ya pasa la decena de autoridades suplentes. Las denuncias de corrupción. Como en el municipio de La Paz, son las principales cuestionantes en estos municipios que no terminan de aplicar políticas de transparencia y diálogo con su población.

Las cartas Orgánicas municipales deben contener, entre sus mecanismos de gobierno, las medidas más rápidas y eficaces para superar los problemas de gobernabilidad. No debemos olvidar que los Alcaldes y Concejales fueron elegidos para garantizar un desarrollo humano de su población y no para un comercio político y de intereses personales. 

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