El 1839, luego de la batalla de Yungas, la Confederación Perú-Boliviana, llegaba a su fin, apenas había estado vigente desde el 1 de mayo de 1837, luego de la firma del Pacto, que dio nacimiento a la Confederación, en  la ciudad de Tacna. 

Han pasado 180 años de historia, con una guerra de por medio que enclaustró a Bolivia, pero el espíritu de integración se mantenido como eje de las relaciones entre Perú y Bolivia, especialmente en el marco de la Comunidad Andina de Naciones. 

Este año, en el puerto de Ilo, se renueva ese espíritu de integración con la firma de 12 acuerdos  y 92 compromisos, en términos de la cosmovisión andina diríamos que estamos en tiempos del Pachacuti, un retorno a reconocernos iguales y descendientes de una misma raíz y a poner en práctica los valores de la complementariedad y la reciprocidad.

El tren bioceánico, un proyecto de dimensión continental,  forma parte de estos acuerdos; y reafirma el apoyo peruano para su implementación.

Una muestra de complementariedad es el servicio de redes de gas en el sur peruano, de esta manera se evitará, por un lado el contrabando y en segundo lugar ingresos para el país. Aquí no interesa mucho la cantidad, sino la complementariedad que mejora la calidad de vida de poblaciones peruanas. 

Una larga frontera con el Perú, que involucra a los departamentos de La Paz y Pando requiere una política fronteriza y de migraciones eficiente y ágil, para evitar delitos como el narcotráfico y la trata de personas y los acuerdos también han tomado en cuenta este aspecto.

Compartimos, con el Perú, el lago Titikaka uno de los más altos del mundo y que precisa una política para superar y evitar su contaminación con un adecuado manejo integral de la cuenca con fines turísticos y de recursos hídricos, este es el propósito central referido al lago Titikaka.

Una larga historia de acercamientos y alejamientos, sobre todo por la primacía de la política, han sido superadas y se ha privilegiado el beneficio mutuo entre iguales y con intereses compartidos como es el tema del lago Titikaka.   

Todos los acuerdos y compromisos, son una muestra de la solidez de la política exterior boliviana, sobre todo en el tema de integración bilateral.

Audio