Bolivia y Brasil ponen en marcha este jueves 13 de agosto el plan binacional “Frontera Segura”, una estrategia destinada a reforzar la presencia del Estado, fortalecer la coordinación policial y enfrentar de manera conjunta al crimen organizado y el narcotráfico en los principales puntos de la frontera.
El lanzamiento se desarrolla en Guayaramerín, con la participación del presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, y autoridades de seguridad de ambos países. La iniciativa establece una nueva etapa de cooperación entre la Policía Boliviana y la Policía Federal de Brasil para mejorar el intercambio de información, coordinar acciones y desarrollar operaciones contra estructuras criminales que operan en ambos lados de la frontera.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, explicó que el plan tendrá una aplicación binacional y permitirá instalar operaciones de carácter permanente en diferentes puntos fronterizos, con especial atención en Guayaramerín, Cobija, San Matías y Puerto Suárez, considerados sectores prioritarios para las tareas de seguridad.
La estrategia busca evitar que las organizaciones criminales aprovechen la extensión de la frontera y la movilidad entre ambos países para desarrollar actividades ilícitas. Para ello, Bolivia y Brasil coordinarán capacidades policiales e inteligencia, con acciones orientadas a identificar, perseguir y desarticular redes vinculadas al narcotráfico y otros delitos transnacionales.
Desde el Gobierno se destaca que la cooperación con Brasil permitirá fortalecer el control en los puntos considerados más vulnerables y generar una respuesta coordinada frente a las organizaciones criminales que tienen capacidad de operar en territorio de ambos países.
El plan también representa una ampliación de mecanismos de cooperación que Bolivia ya había desarrollado con países vecinos. Documentos del Ministerio de Gobierno registran antecedentes del programa “Frontera Segura” y reuniones con las policías Federal y Civil de Brasil para fortalecer su implementación en los estados de Acre, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Rondônia.
En ese marco, el Gobierno plantea que la seguridad fronteriza no debe limitarse a controles aislados, sino que requiere presencia permanente, intercambio de inteligencia y coordinación operativa entre los países que comparten la extensa frontera amazónica.
La puesta en marcha desde Guayaramerín adquiere especial importancia por tratarse de una zona fronteriza estratégica para el movimiento comercial y la integración entre Bolivia y Brasil. La cooperación busca que estas características se desarrollen en un entorno con mayores condiciones de seguridad para las familias, comerciantes y actividades económicas de la región.
El Gobierno boliviano sostiene que el objetivo central es proteger a la población, recuperar espacios para la seguridad ciudadana y cerrar el paso a las estructuras del crimen organizado, mediante una acción conjunta con las autoridades brasileñas.
De esta manera, “Frontera Segura” se constituye en una herramienta de cooperación binacional que permitirá mantener operaciones coordinadas y fortalecer las capacidades de ambos países para enfrentar delitos que trascienden las fronteras nacionales.
La estrategia representa, además, una señal de coordinación entre Bolivia y Brasil para que la frontera sea un espacio de integración, comercio y desarrollo, y no una oportunidad para las organizaciones dedicadas a actividades ilícitas.
sj