En el marco de los 200 años del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, el ministro José Gabriel Espinoza Yáñez presentó una visión orientada a consolidar una nueva etapa de desarrollo para Bolivia, sustentada en cinco pilares estratégicos: estabilidad, producción, inversión, innovación y confianza. La propuesta surge a partir de una reflexión sobre las principales lecciones que deja la historia económica nacional y los desafíos que enfrenta el país en el contexto actual.
El análisis destaca que los ciclos de crecimiento vinculados a la explotación de recursos naturales, desde la plata y el estaño hasta los hidrocarburos, evidencian la necesidad de fortalecer las instituciones, preservar reglas estables y promover una economía capaz de generar riqueza de manera permanente. Asimismo, resalta que la estabilidad económica constituye una conquista social que protege a las familias y crea condiciones para el desarrollo.
La publicación también reconoce los avances alcanzados durante los periodos de bonanza, aunque advierte que aún persisten desafíos estructurales como la dependencia de los hidrocarburos, la informalidad, la escasa diversificación productiva y los desequilibrios fiscales. Frente a este escenario, plantea la necesidad de impulsar una economía más diversificada, productiva e integrada al mundo.
Bajo esa perspectiva, el Gobierno propone fortalecer la capacidad de generación de valor agregado, fomentar inversiones orientadas al empleo y la productividad, promover el conocimiento y la tecnología como motores de crecimiento, además de consolidar la confianza entre el Estado, la ciudadanía y los sectores productivos. Con esta reflexión, el Ministerio de Economía conmemora su bicentenario reafirmando su compromiso con la estabilidad, la transparencia y la construcción de mayores oportunidades para todos los bolivianos.

