Más de 2.400 mujeres aymaras de 23 comunidades del municipio de Mecapaca serán beneficiadas con la implementación de dos centros de producción textil, un proyecto que busca fortalecer la capacitación técnica, promover el empleo y generar oportunidades de desarrollo económico para familias del área rural.
La iniciativa fue impulsada por el Centro de Desarrollo Integral de la Mujer Aymara (CDIMA), con el apoyo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, mediante la entrega de maquinaria y equipos para la instalación de los centros productivos en los sectores de Loma y Cabecera de Valle.
El equipamiento entregado incluye máquinas industriales para coser, tejer, bordar, cortar e hilar, además de telares y equipos de tejido que funcionan sin electricidad, lo que permitirá desarrollar la producción incluso en comunidades con acceso limitado al servicio eléctrico.
El proyecto contempla un proceso de capacitación en confección de prendas, manejo de maquinaria, administración de microemprendimientos y organización comunitaria, con el propósito de garantizar el funcionamiento sostenible de los centros y fortalecer las capacidades productivas de las beneficiarias.
Durante el acto de entrega, representantes de las organizaciones sociales destacaron que la iniciativa permitirá ampliar las oportunidades de generación de ingresos para las mujeres de las comunidades, además de contribuir a la revalorización de las artesanías y de las prendas elaboradas con materia prima local.
La representante del proyecto, Faviola Aruquipa, explicó que el objetivo es que las participantes adquieran conocimientos técnicos para producir prendas destinadas a unidades educativas, gobiernos municipales y otros mercados, con la posibilidad de ampliar su comercialización a nivel nacional e internacional.
Por su parte, la exasambleísta departamental Clementina Quispe Usnayo recordó que la puesta en marcha del proyecto es el resultado de varios años de gestiones y coordinación entre las instituciones involucradas, con el propósito de fortalecer el desarrollo productivo de las comunidades del municipio.
Entre las beneficiarias, Virginia Quispe Paty señaló que la implementación de los centros textiles representa una alternativa para diversificar las fuentes de ingreso, especialmente durante las temporadas en las que disminuye la actividad agrícola debido a la sequía.
Representantes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días informaron que el apoyo fue financiado mediante programas de ayuda humanitaria y destacaron que la iniciativa busca promover la autosuficiencia de las familias a través de herramientas de trabajo y capacitación.
Con la puesta en funcionamiento de estos dos centros textiles, las comunidades de Mecapaca contarán con infraestructura y equipamiento para fortalecer la producción local, impulsar el emprendimiento de mujeres aymaras y ampliar sus oportunidades de participación en nuevos mercados.