El presidente Rodrigo Paz Pereira calificó los 53 días de bloqueos que paralizaron al país como un “intento de golpe de Estado” y sostuvo que detrás de las movilizaciones operaron recursos provenientes de economías ilegales y del narcotráfico. Las declaraciones fueron realizadas durante la clausura de la Misión de Alto Nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que cumplió dos jornadas de trabajo en Bolivia.
“Entiendo que se intentó hacer un encuentro lo más plural posible para entender qué ha ocurrido en los 53 días (de bloqueo), pero a su vez, qué significaron 53 días en la construcción de un proceso que hay que, por lo menos en lo personal, fue un intento de golpe de Estado a un cambio, a un giro, dentro de la Constitución y dentro de la democracia”, enfatizó el primer mandatario.
El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez, presentó las conclusiones de la misión y destacó el diálogo como vía para superar las diferencias. “Dialogar no significa renunciar a las convicciones, significa reconocer que el adversario político nunca deja de ser un compatriota”, afirmó. La declaración también remarcó que “ninguna democracia puede construirse sobre la exclusión permanente”.
“Hoy sabemos que nadie quiere que esas imágenes se repitan, porque el costo social y económico, financiero, personal y reputacional para Bolivia ha sido muy alto y tomará tiempo repararlo, sabemos que, en las actuales circunstancias sociales y económicas, a nivel mundial, no siempre es fácil conseguir resultados a corto plazo, ningún gobierno puede hacerlo, es imposible”, dijo el secretario general de la OEA, Albert Ramdin.
El presidente Rodrigo Paz denunció que el intento de desestabilización se produjo “a través de recursos provenientes de diferentes instancias, recursos que provenían de ámbitos ilícitos, recursos que provenían del narcotráfico, narcoterrorismo que se ejerce en Bolivia desde algunas regiones”.
Al cierre, el jefe de Estado agradeció la presencia de la misión internacional y destacó que su respaldo está dirigido al país. “No respaldando a un presidente Rodrigo Paz, sino respaldando a Bolivia a tener un futuro mejor, a tener un espacio de crecimiento y desarrollo con diferentes alternativas a las acontecidas en los últimos 20, 30 años”, afirmó.
La misión de la OEA concluyó con un llamado al diálogo, al fortalecimiento institucional y al respeto de la Constitución como vías para superar la crisis.
PRESIDENTE PAZ Y LA OEA RATIFICAN COMPROMISO CON LA DEMOCRACIA