DOS GIGANTES DEL ALTIPLANO CONQUISTAN LA EXPOCRUZ: BOSTON Y MÁXIMO DEMUESTRAN EL POTENCIAL GANADERO DE LA PAZ
En medio de la intensa actividad ferial de la Expocruz 2026, dos imponentes sementales llegados desde el altiplano paceño se han convertido en una de las principales atracciones del sector pecuario. Se trata de Boston y Máximo, dos ejemplares de raza Fleckvieh criados en la cabaña ganadera Casa Blanca, ubicada en el municipio de Huarina, departamento de La Paz, que llegaron a la mayor vitrina productiva del país para demostrar que la ganadería de altura puede competir con genética de primer nivel.
Con apenas dos años de edad, Boston registra aproximadamente 950 kilogramos de peso, mientras que Máximo ronda los 1.000 kilogramos. Ambos ejemplares han despertado admiración entre productores, técnicos y visitantes por su desarrollo corporal y por representar una genética adaptada a las condiciones del altiplano boliviano. La proyección de la cabaña es que lleguen a superar los 1.200 kilos al alcanzar la madurez.
La participación de estos sementales no es casual. Detrás de ellos existe un trabajo de alrededor de una década orientado al mejoramiento genético. Según explicó Víctor Hugo Quispe, propietario y socio de la cabaña Casa Blanca, el proyecto comenzó mediante la transferencia de embriones y posteriormente fue fortalecido con el uso de semen importado para consolidar un hato con características sobresalientes tanto para carne como para leche.
Boston y Máximo pertenecen a la raza Fleckvieh, reconocida internacionalmente por su condición de doble propósito. Esta característica permite obtener buenos rendimientos tanto en producción de carne como de leche. De acuerdo con la información presentada por la cabaña, las madres de estos ejemplares alcanzan producciones superiores a 30 litros diarios de leche bajo condiciones adecuadas de manejo y alimentación, incluso a una altitud cercana a los 3.830 metros sobre el nivel del mar.
Los animales llegaron desde Huarina hasta Santa Cruz después de cumplir estrictos protocolos sanitarios, inspecciones y procesos de selección genética. El trabajo previo para participar en la feria requiere una preparación prolongada que puede extenderse hasta 16 meses antes de la exhibición.
La presencia de los dos sementales tiene un objetivo que va más allá de la exhibición. Los productores buscan demostrar que el altiplano boliviano posee condiciones para desarrollar animales de alta calidad genética y que la ganadería paceña puede aportar significativamente al crecimiento del sector pecuario nacional.
La cabaña Casa Blanca participa por segundo año consecutivo en la Expocruz. En esta edición presenta seis ejemplares, entre ellos dos Fleckvieh y cuatro animales de la raza Pardo Suizo. Sin embargo, son Boston y Máximo quienes concentran gran parte de las miradas debido a su imponente presencia y al mensaje que representan para la producción ganadera del occidente boliviano.
Según los responsables de la cabaña, los ejemplares no están en venta. La estrategia comercial está enfocada en la difusión de genética, la comercialización de pajuelas y la oferta de reproductores jóvenes destinados a productores interesados en mejorar sus hatos.
La historia de Boston y Máximo rompe además un paradigma tradicional de la ganadería boliviana. Durante muchos años, las mayores referencias productivas estuvieron asociadas a los llanos orientales. Hoy, estos sementales provenientes de Huarina evidencian que la inversión en genética, alimentación y manejo técnico permite alcanzar resultados competitivos también en zonas de altura.
En la celebración de la 50.ª versión internacional de la Expocruz, considerada el mayor escenario empresarial y productivo del país, los dos gigantes paceños se han convertido en un símbolo del potencial pecuario de La Paz y del trabajo de productores que apuestan por una ganadería moderna, tecnificada y con proyección nacional.
