GÁLVEZ "VA A SER UN OCTUBRE NEGRO, PERO PARA EL NARCOTERRORISMO"

El Gobierno, tras las amenazas de convulsión en este mes, ironizó que sí será un “octubre negro”, pero “para el narcoterrorismo”, tras la aprehensión del exfiscal Roger Mariaca y otros funcionarios judiciales y policiales.

La autoridad, sostuvo que estas amenazas realizadas por parte de sectores movilizados en Bolivia no es más que un intento explícito de sembrar el desánimo general.

Y es que, este discurso de sectores radicales, busca instalar la idea de que el futuro está cancelado y que una minoría con tintes dictatoriales tiene el poder de doblegar la voluntad popular e imponer su propia agenda ideológica.

Octubre negro para narcoterrorismo
“Hoy podemos concluir con certeza, con dignidad, de que sí va a ser un octubre negro, pero para el narcoterrorismo y para las estructuras criminales que se han atrevido a amenazar al pueblo boliviano”, manifestó.

Asimismo, Gálvez recordó que, desde el primer día de su gestión, el Gobierno enfrenta una crisis institucional clave. Las autoridades denunciaron un intento de desestabilización y de ruptura del orden constitucional, orquestado presuntamente a través de organismos estatales para desestabilizar al poder Ejecutivo.

“Esta batalla no consiste solamente en decomisar droga, por lo tanto. Consiste también en impedir que el dinero del narcotráfico compre funcionarios, protección de silencio o impunidad y el resultado es tangible”, agregó.

Finalmente, indicó que la hipótesis que guía el caso no es menor, al sostener que el narcotráfico logró tejer mecanismos de protección desde las entrañas del Estado, un fenómeno que se perfila como uno de los lastres más complejos heredados de los gobiernos masistas.