La Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo emitieron este domingo un pronunciamiento conjunto en el que exhortan a los sectores movilizados, autoridades y actores políticos a reencauzar el diálogo como mecanismo para superar la conflictividad social y evitar una mayor afectación a la población.
La convocatoria surge después de que la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación Departamental Única de Trabajadores Indígena Originario Campesinos de La Paz Túpac Katari rechazaran participar en una mesa de diálogo y ratificaran la continuidad de los bloqueos y otras medidas de presión.
En el documento, ambas instituciones sostienen que el diálogo sincero, respetuoso y constructivo es la vía más efectiva para alcanzar soluciones duraderas a los conflictos que atraviesa el país. Asimismo, remarcan que la búsqueda de consensos requiere escuchar las demandas de todos los sectores y priorizar el bienestar colectivo por encima de las diferencias.
La Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo también llamaron a los actores involucrados a reconsiderar posiciones que dificulten o posterguen los espacios de concertación. Advirtieron que la falta de entendimiento agrava las consecuencias económicas y sociales de la crisis, afecta a miles de familias y retrasa la atención de necesidades urgentes de la ciudadanía.
En esa línea, señalaron que la construcción de acuerdos es fundamental para preservar la convivencia pacífica y fortalecer la institucionalidad democrática en un contexto marcado por la tensión social.
Finalmente, ambas instituciones reafirmaron su disposición de acompañar y facilitar escenarios de encuentro entre las partes, insistiendo en que la violencia y la confrontación no deben convertirse en mecanismos para resolver las diferencias. “Es momento de sustituir la ofensa por la propuesta, las piedras por la palabra y los bloqueos por el entendimiento”, señala el pronunciamiento conjunto.

