PAZ ANUNCIA EN LA ONU QUE BOLIVIA PREVÉ CERRAR EL AÑO CON $us 4.000 MILLONES EN RESERVAS
El presidente Rodrigo Paz Pereira anunció este jueves ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que Bolivia proyecta alcanzar los 4.000 millones de dólares en reservas internacionales hasta fin de año, marcando un giro financiero tras recibir una nación con apenas 51 millones de dólares.
Durante su participación en la ONU, el mandatario destacó que, tras 10 meses de gestión gubernamental, las reservas del Banco Central de Bolivia (BCB) ya se sitúan cerca de los 1.200 millones de dólares.
“Cuando asumí el reto del gobierno teníamos 51 millones de dólares en nuestras reservas porque se habían liquidado todas las reservas del Banco Central (de Bolivia). Hoy día, luego de 10 meses, tenemos cerca de 1.200 millones y apuntamos hasta fin de año a cerca de 4.000 millones, y en el siguiente año y medio, a cerca de 10.000 millones de dólares”, remarcó.
Paz Pereira, meses atrás, afirmó públicamente que los gobiernos anteriores del Movimiento Al Socialismo (MAS) liquidaron los recursos del país, dejando apenas esos 51 millones de dólares en las reservas del BCB al momento de asumir su mandato.
Meta a mediano plazo
Asimismo, adelantó que la meta a mediano plazo es superar los 10.000 millones de dólares en aproximadamente año y medio, calificando este proceso como un récord histórico y un pilar fundamental para el modelo de desarrollo productivo boliviano.
“Eso para muchas naciones no es mucho, pero para Bolivia es todo un récord, todo un reto y todo un proceso de construcción para reforzar nuestra democracia y nuestro modelo de desarrollo productivo en el país. Yo lo digo de frente, con el valor de mirar la realidad de mi país que decidió generar un cambio y una transformación; no podemos retornar a un pasado y lo estamos haciendo”, subrayó el presidente.
Reconstrucción y gobernanza
El jefe de Estado utilizó esta palestra internacional para exponer los pilares de su administración, que se centra en “ordenar la casa” frente a desafíos críticos como la escasez de combustible y la pérdida previa de confianza en los mercados internos y externos.
Los puntos clave incluyeron la estabilización financiera, centrada en el aumento progresivo de las reservas como un blindaje democrático y económico; las reformas estructurales, que abarcan la reestructuración de las instituciones públicas junto al fortalecimiento de la seguridad, la educación y la justicia; y, finalmente, la gobernabilidad y gobernanza.
En este último aspecto, diferenció la estabilidad legislativa actual de los riesgos globales que la amenazan, lanzando así una advertencia internacional sobre los peligros de fondo que acechan a las democracias en desarrollo.
Paz Pereira concluyó asegurando que la transformación de Bolivia no tiene “retorno al pasado” y que la “recuperación de la confianza” de los ciudadanos es la herramienta principal para consolidar el crecimiento del país.
