PRESIDENTE PAZ DENUNCIA ANTE LA ONU QUE BOLIVIA SUFRIÓ UN ATAQUE DEL NARCOTERRORISMO
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, denunció ante la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas que el país sufrió un “ataque del narcoterrorismo” durante los recientes bloqueos de caminos que paralizaron por 53 días al país y que tenía el objetivo de interrumpir el proceso democrático.
“Nosotros hemos sufrido el ataque de ese narcoterrorismo, reitero, por 53 días”, advirtió el jefe de Estado, quien participó por primera vez ante el organismo internacional con un discurso de aproximadamente 16 minutos.
El bloqueo de caminos dejó un saldo de 22 personas fallecidas (19 de ellas afectadas de forma indirecta, como pacientes que no pudieron recibir atención médica a tiempo, y 3 participantes de las movilizaciones). Asimismo, se estima una pérdida de entre 2.000 y 3.000 millones de dólares en ese período.
El presidente calificó la situación del país como una agresión financiada directamente por el crimen organizado y el narcotráfico; por ello, afirmó que se encontró con un “Estado indefenso” y sin la capacidad suficiente de recursos económicos y humanos para combatir esta amenaza.
Romper la democracia
Además, Paz Pereira condenó enérgicamente las acciones que tienen como objetivo romper el orden constitucional y democrático de las naciones.
“Por eso, esas mafias que no tienen constitución, que no tienen leyes, que no tienen que reportar recursos, son mafias que utilizan el crimen organizado (…) ya sea del narcotráfico, ya sea del contrabando, ya sea del oro. No importa la fuente, lo importante es destruir constituciones, destruir democracias, destruir estabilidad social”, advirtió.
En ese tiempo de conflictos, la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos de La Paz ‘Túpac Katari’ cambiaron la dinámica de las movilizaciones sociales por una exigencia política que demandaba la renuncia ilegal del presidente constitucional, Rodrigo Paz Pereira, vinculados a sectores radicales evistas y el narcoterrorismo.
Durante su discurso, el presidente marcó una clara línea divisoria entre las demandas ciudadanas legítimas y los actos delictivos que buscan desestabilizar al país y a la región. El mandatario validó el derecho de la población a exigir una vida digna, mejores servicios de salud, educación e infraestructura.
Mafias transnacionales
Posterior a su denuncia, el jefe de Estado alertó a la comunidad internacional sobre el peligro que representan las organizaciones criminales, detallando que estas estructuras no respetan leyes ni constituciones. Señaló que estas “mafias” utilizan recursos provenientes del narcotráfico, el contrabando o la explotación ilegal de oro con el único fin de destruir la estabilidad social y la democracia.
Finalmente, el presidente afirmó que, pese a las dificultades, Bolivia se encuentra peleando para superar la crisis actual con el objetivo de normalizar su capacidad productiva y reactivar las exportaciones del país.
