SE QUITA LA SUBVENCIÓN DEL DIÉSEL, PERO NO SE QUITA LA PROTECCIÓN AL PUEBLO BOLIVIANO

El Gobierno afirmó este domingo que se “quita la subvención” del diésel, pero garantizó que “no se quita la protección al pueblo boliviano”. Asimismo, aseguró que a través del diálogo se buscarán las soluciones necesarias para que todo el país pueda salir adelante.

“Quitamos la subvención por la cual nos robaban. Se quita la subvención pero no se quita la protección al pueblo boliviano”, manifestó el vocero presidencial, José Luis Gálvez, en la ciudad de Santa Cruz, tras reuniones sostenidas con los transportistas.
El viernes, el presidente Rodrigo Paz Pereira anunció la eliminación definitiva de la subvención al diésel, estableciendo que su precio se nivelará con el del mercado internacional y fluctuará según las condiciones externas. Para amortiguar el impacto económico en la población y evitar una escalada inflacionaria severa, el mandatario presentó un paquete de medidas sociales y financieras de compensación.
Además, la medida busca frenar el contrabando, garantizar el abastecimiento permanente y frenar un gasto estatal insostenible de 55 millones de dólares semanales.

Diálogo

Gálvez indicó que a través del diálogo se buscarán las soluciones necesarias para que todo el país pueda salir adelante. “Quitamos la subvención por la cual nos robaban. Se quita la subvención pero no se quita la protección al pueblo boliviano”, manifestó de forma contundente el vocero presidencial.

El portavoz explicó que la medida responde a una realidad económica insostenible, argumentando que “no se puede comprar caro y vender barato y creer que esto es sostenible por siempre”.
Según Gálvez, las administraciones anteriores despilfarraron alrededor de 15.000 millones de dólares de las reservas internacionales para sostener un esquema que, bajo sus palabras, solo beneficiaba a redes ilícitas.
“Mal utilizaron todo el dinero que había para sostener algo que les convenía porque en esto robaban... Eso se ha cortado”, sentenció.

Problema global
La autoridad enfatizó que la escasez y el encarecimiento del diésel no es un problema exclusivo de Bolivia, sino una crisis global que afecta tanto a países vecinos como Brasil, Argentina, Uruguay y Perú; lo mismo sucede con las naciones europeas y asiáticas debido a la baja en la producción mundial del combustible.
Para contrarrestar el impacto del ajuste, el vocero destacó que el Decreto Supremo emitido viene acompañado de 10 medidas iniciales de alivio social destinadas a proteger a los sectores más vulnerables.
Estas regulaciones y mesas de trabajo se aplicarán de forma inmediata y diferenciada para el transporte urbano, el transporte internacional de carga, las flotas y los trufis.
A su vez, la autoridad reconoció el riesgo de que la medida genere especulación de precios en el mercado local. Por este motivo, hizo un llamado directo a alcaldes, gobernadores y autoridades regionales para coordinar controles estrictos que eviten un impacto inflacionario desproporcionado.

Rechazo a las movilizaciones y críticas a Evo

Ante los anuncios de protestas y bloqueos, particularmente desde el Trópico de Cochabamba, el vocero gubernamental descalificó las medidas de presión al calificarlas como acciones con “intencionalidad política” que buscan la ruptura del orden constitucional. “No castiguemos a la población... Creo que nadie quiere volver a validar un esquema político que castiga a la gente sin alimentos, combustible ni medicinas”, apuntó.
Finalmente, Gálvez arremetió de forma directa contra el expresidente Evo Morales, acusándolo de cinismo por criticar los acercamientos financieros del Gobierno actual con organismos internacionales.
“Él nos ha metido en este problema. Hemos tenido que enfrentar esto porque él no hizo su trabajo... Estos señores traicionaron a la patria y por culpa de ellos estamos donde estamos, pero vamos a salir adelante”, concluyó el portavoz.