UMSA ELEVA GLOBOS A 30 KILÓMETROS PARA VIGILAR EL CAMBIO CLIMÁTICO
La Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) volvió a situar a Bolivia en la primera línea de la investigación atmosférica con una campaña científica que logró enviar globos aerostáticos hasta 30 kilómetros de altura sobre el altiplano orureño, con el objetivo de recolectar muestras de aire y analizar los gases que influyen en el calentamiento global y la contaminación ambiental.
La investigación se desarrolló durante 12 días, desde el 6 de octubre, y reunió a científicos bolivianos y franceses que trabajaron en una de las regiones más altas del planeta para obtener información clave sobre la composición de la atmósfera.
Los globos fueron equipados con tecnología especializada que les permitió ascender hasta la estratósfera. Una vez alcanzada esa altitud, los equipos explotan de manera controlada y liberan un dispositivo denominado AirCore, un sistema que desciende mediante paracaídas mientras captura muestras de aire a distintas alturas.
Ese mecanismo utiliza un fino tubo de cobre enrollado que almacena el aire recogido durante la caída. Posteriormente, las muestras son trasladadas a laboratorios para medir concentraciones de dióxido de carbono (CO₂), metano (CH₄) y monóxido de carbono (CO), tres de los principales gases vinculados al cambio climático y a la contaminación atmosférica.
¿Por qué es importante esta investigación?
Los científicos explican que conocer con precisión la cantidad y distribución de estos gases permite comprender mejor cómo evoluciona la atmósfera y qué efectos tienen actividades humanas como el transporte, la industria, la quema de combustibles fósiles y los incendios forestales.
La información obtenida también ayuda a mejorar modelos climáticos internacionales y fortalece la capacidad de Bolivia para participar en estudios globales sobre calentamiento terrestre.
Además, la ubicación del altiplano boliviano ofrece condiciones excepcionales para este tipo de observaciones debido a su elevada altitud y a la menor influencia de algunas variables atmosféricas presentes en otras regiones del mundo.
Liderazgo boliviano con apoyo internacional
La campaña fue impulsada principalmente por investigadores nacionales. El equipo estuvo liderado por la científica boliviana Laura Ticona, investigadora que actualmente realiza estudios doctorales en Francia, junto al doctor Marcos Andrade, director del Laboratorio de Física de la Atmósfera (LFA) de la UMSA.
El trabajo se realizó en coordinación con el Laboratorio de Ciencias del Clima y del Medio Ambiente (LSCE) de Francia y contó con el respaldo del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), fortaleciendo la cooperación científica entre ambos países.
Uno de los aspectos más destacados fue la amplia participación de estudiantes bolivianas de la carrera de Física, quienes formaron parte de las actividades de lanzamiento, recuperación y análisis de datos, consolidando una nueva generación de investigadoras en áreas estratégicas para el país.
Tercera campaña en el altiplano orureño
Esta es la tercera ocasión en que se lleva adelante una campaña de estas características en el altiplano de Oruro. La continuidad del proyecto permite construir registros cada vez más completos sobre la evolución de la atmósfera y los cambios ambientales que afectan a Bolivia y al mundo.
Los resultados que actualmente son procesados en laboratorios especializados servirán para ampliar el conocimiento científico sobre la calidad del aire y el comportamiento de los gases de efecto invernadero, aportando evidencia valiosa para futuras políticas ambientales y estrategias de mitigación del cambio climático.
En un contexto marcado por el incremento de temperaturas, sequías, incendios forestales y fenómenos meteorológicos extremos, esta investigación refuerza el aporte de la ciencia boliviana al estudio de uno de los mayores desafíos globales del siglo XXI.
