HALLAN DESMANTELADO EL B SISA, HASTA AJENOS ACCEDIAN A CONTRASEÑAS INTERNAS, GOBIERNO RESTITUYE CONTROL

El sistema informático Boliviana de Sistemas de Autoidentificación (B-Sisa), creado en 2012 para evitar el contrabando de combustibles, no pudo cumplir su tarea debido a que fue vulnerado, desintegrado y prácticamente desmantelado; solo el 5% del mismo operaba. Este resultado fue establecido por la Comisión Interventora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), instancia que actualmente restituye dicho sistema de control.

“Hemos encontrado el sistema (B-Sisa) vulnerado. Ya fue reemplazado a nivel nacional”, reveló el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco.

Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, señaló alarmado que tras el desmantelamiento del B-Sisa hubo intereses “muy oscuros” para facilitar todo tipo de “maleantadas” con la venta indiscriminada de combustibles y su posterior desvío al contrabando.

“Encontramos una desintegración total de lo que es la revisión, fiscalización y el control de todos los sistemas; han sido desvinculados para que no se tenga ni medio control [de la distribución y venta de combustibles”, afirmó el ministro de Desarrollo Productivo.

Justiniano explicó que se está realizando un gran esfuerzo para lograr que el software de este sistema tecnológico se actualice y regenere. Se espera que en las próximas horas este trabajo concluya para que todos los controles se restituyan en su plenitud, asegurando que, a partir de ahora, las verificaciones serán estrictas. El ministro Blanco añadió que, además, este sistema restituido se enlazará con los sistemas informáticos de YPFB.

“Es por eso que nosotros hemos sugerido a distintas organizaciones sociales, instituciones, comités cívicos y, particularmente, a todos los municipios, que ejecutemos controles en conjunto. Esto, de acá hasta que los sistemas funcionen y estén entrelazados, va a tomar seguramente algunas horas más. Mientras tanto, todos cuidemos a dónde se va cada gota de combustible”, exhortó Blanco.

Tal fue el nivel de desintegración y manipulación tecnológica del B-Sisa que ni siquiera era posible emitir reportes de una instancia interna a otra. Al no existir conexión, no se podían ejercer controles, lo que facilitaba el desvío de carburantes. Incluso, el ministro declaró que existían “puertas traseras” en el sistema de la ANH, a través de las cuales personas ajenas a la institución ingresaban al B-Sisa para realizar operaciones ilícitas. “Eso significa que gente externa estaba entrando y vulnerando el sistema”, precisó.

También se detectó que personas ajenas a la ANH autorizaban despachos de combustible sin límites y generaban operaciones como si fueran funcionarios de la entidad.

En tercer lugar, Justiniano informó que cuando se generaba alguna acción contra un surtidor, importador o particular, y se lo bloqueaba por alguna irregularidad, “misteriosamente había gente que lo desbloqueaba”.

Por si fuera poco, se descubrió que personas particulares tenían acceso a contraseñas institucionales de operación de la ANH y del B-Sisa, y las utilizaban con fines ilícitos. “Esto permitió que se genere una cantidad masiva de irregularidades dentro de lo que es la ANH”, concluyó el ministro.