INTERVENCIÓN A LA ANH REVELA 30 PERSONAS VINCULADAS A CORRUPCIÓN Y ENDURECE CONTROLES
Foto: ANH. (Referencial, sobre nuevos controles por la renovación y reinstalación del sistema B-Sisa)
La Comisión Interventora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) identificó a 30 personas, entre funcionarios y exfuncionarios de esa institución, porque estarían presuntamente vinculadas a hechos de corrupción.
Estos casos se refieren, sobre todo, a situaciones de permisividad en el desvío de carburantes en favor de contrabandistas de gasolina y diésel. Las autoridades añadieron que, debido a esto, a partir de ahora los controles en el transporte y venta de combustibles serán “gota a gota”.
“Son casos de corrupción que no vamos a permitir; vamos a investigar a todos”, informó el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano.
Esta autoridad y el ministro de Hidrocarburos y Energía, Marcelo Blanco, brindaron un primer reporte de la intervención a la ANH. En el mismo revelaron que el sistema informático de la Boliviana de Sistemas de Autoidentificación (B-SISA) –creado como un mecanismo tecnológico de control de la producción, transporte y venta de combustibles– apenas funcionaba al 5 % de su capacidad y, además, fue vulnerado de varias formas.
El ministro Justiniano explicó que, tras la desintegración deliberada que sufrió el sistema de control, este ya fue restituido, por lo que la fiscalización de la venta de gasolina, diésel y otros derivados será “gota por gota”. Un criterio similar expresó el ministro Blanco, en el sentido de que habrá un control más riguroso de la comercialización y distribución: “La venta de combustible se va a controlar gota por gota”, enfatizó.
Con el B-SISA rehabilitado y en pleno funcionamiento, la información sobre el consumo, las importaciones, la producción nacional, el procesamiento en las refinerías y los responsables de cada operación será compartida y cotejada. El objetivo es acabar con los hechos de corrupción vinculados al desvío de combustibles.
Otro hecho que demuestra la acción dolosa de funcionarios y exfuncionarios de la ANH es que el sistema B-SISA no funcionaba a plenitud justamente en La Paz y Santa Cruz, los departamentos donde más se consumen y se desvían carburantes.
“Lo importante acá es ver cuánto es el consumo, cuánto es lo que se va a importar y quiénes lo van a importar”, justificó el ministro.
La Comisión Interventora también informó que otro de sus grandes logros fue evitar el desvío al contrabando de 22 millones de litros de combustibles. De haberse concretado dicha situación, el daño ocasionado a las familias bolivianas hubiera sido de 220 millones de bolivianos; asimismo, en caso de haber llegado esa cantidad de carburante al mercado negro, los contrabandistas se habrían embolsado 400 millones de bolivianos.
