PRESIDENTE PAZ REACTIVAR LAS REFINERÍAS NO SERÁ SENCILLO TRAS EL DESPILFARRO ECONÓMICO

La reactivación de las refinerías nacionales mediante la importación de petróleo crudo no será una tarea sencilla tras la “borrachera económica” de los últimos años, advirtió el presidente Rodrigo Paz Pereira. El mandatario aseguró que el proceso de “ordenar la casa” requiere un esfuerzo complejo que va más allá de una simple directriz administrativa.

En la víspera, el jefe de Estado anunció una nueva estrategia de refinación de petróleo crudo importado para reactivar las plantas nacionales, incrementar sustancialmente la producción de diésel, gasolina y jet fuel, y reducir la dependencia de combustibles extranjeros.

“Ayer hemos reactivado la refinería para darle, por ejemplo, a Santa Cruz diésel para toda la producción. Porque está la refinería Gualberto Villarroel (Cochabamba) y Guillermo Elder Bell (Santa Cruz)”, expresó el presidente.

Las plantas de Cochabamba y Santa Cruz operan con apenas el 37% de su capacidad instalada debido a una severa escasez de crudo nacional. Esta crítica situación contrasta con el récord histórico de 2015, cuando los complejos procesaron 57 903 barriles por día (BPD), rozando su máximo operativo. La falta de materia prima local provocó que, entre 2021 y 2026, el volumen de procesamiento sufriera una estrepitosa caída del 42%, dejando a la industria desabastecida.

Borrachera económica

“Bueno pues, estamos haciendo todos los esfuerzos. Nadie dijo que ordenar la casa iba a ser tan fácil después de tanta borrachera económica y de haber despilfarrado la plata de todos los bolivianos”, remarcó Paz Pereira.

Para revertir este declive, la estrategia proyecta la importación de 10 000 BPD de petróleo crudo. Aunque la medida requiere una inversión de 756 millones de dólares anuales, la sustitución de combustibles terminados generará un beneficio económico y un ahorro neto para el país de 49 millones de dólares al año.

El procesamiento local de este crudo importado optimizará la oferta interna de hidrocarburos. El plan permitirá incrementar la producción nacional de gasolinas del 27% al 40%, mientras que la obtención de diésel subirá del 5% al 8%, reduciendo de forma directa la dependencia de carburantes extranjeros procesados.