El Gobierno nacional anunció que, alrededor de 48 millones de litros de diésel, están en proceso de descarga en Arica, Chile, informó este lunes el vocero presidencial, José Luis Gálvez.
“Es un problema estructural en la economía nacional que está afectada por factores externos como la guerra, que hace que el precio internacional suba al punto de que, realmente, tenemos que hacer grandes esfuerzos como Bolivia para comprar y mantener los precios que es el compromiso que tenemos. Hay los recursos, se está descargando 48 millones de litros ya desde el día de ayer (domingo)”, declaró la autoridad gubernamental en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
Tras habilitarse una ventana meteorológica favorable en las costas de Chile, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) logró amarrar el buque transportador e iniciar la descarga de diésel en la Terminal Marítima Sica Sica, en Arica.
Gracias a esta acción se podrá movilizar hacia territorio boliviano un lote estratégico de alrededor de 48 millones de litros de combustible, garantizando la continuidad del suministro del carburante.
“Lamentablemente, tenemos que importar gasolina y diésel, lo cual es sufrido por el país, ha lastimado profundamente la cadena de suministro y está costando mucho resolverlo (...) por las demandas de determinado sector del producto y las dificultades de consolidar la compra al menor precio posible”, remarcó Gálvez.
Para el Gobierno, estas acciones demuestran el firme compromiso de YPFB y del Gobierno con la seguridad energética y el desarrollo productivo del país. Al consolidar una matriz de abastecimiento diversificada, moderna y resiliente, Bolivia avanza hacia una mayor soberanía energética, asegurando la disponibilidad oportuna de diésel para el transporte, la producción agropecuaria, la industria y el bienestar de las familias bolivianas.
Robustecer el abastecimiento
Asimismo, la estatal YPFB informó que, como parte de la estrategia integral para robustecer el abastecimiento nacional, YPFB implementará, a partir en esta semana, dos nuevas modalidades logísticas de alto impacto estratégico:
- Ingreso fluvial y férreo por Puerto Quijarro: se gestionan activamente las operaciones para la llegada de convoyes de barcazas con capacidad de internación de 10 millones de litros cada uno. Esta operación multimodal permitirá trasladar el producto hasta Santa Cruz de la Sierra mediante vía ferroviaria, garantizando un flujo adicional continuo equivalente a un millón de litros diarios.
- Importación por el Sistema Sur de Ductos: se ha planificado el inicio de la importación directa de combustible a través de los ductos del sistema sur desde este fin de mes. Esta infraestructura estratégica permitirá el ingreso de lotes de seis millones de litros cada 10 días, lo que representa una inyección promedio adicional al mercado de 600.000 litros por día.
Con estas incorporaciones que serán entregadas en operación a finales de este mes de julio, incluso sin considerar el volumen procedente de Arica, el abastecimiento total alcanzará los 8.305.000 litros diarios, superando la demanda proyectada. La implementación de estas alternativas estables permitirá mitigar eficazmente cualquier afectación en el suministro durante periodos en los que factores climáticos adversos (como las condiciones de marea registradas) pudieran impedir la descarga oportuna de buques en el puerto de Arica.
Más de 2.400 mujeres aymaras de 23 comunidades del municipio de Mecapaca serán beneficiadas con la implementación de dos centros de producción textil, un proyecto que busca fortalecer la capacitación técnica, promover el empleo y generar oportunidades de desarrollo económico para familias del área rural.
La iniciativa fue impulsada por el Centro de Desarrollo Integral de la Mujer Aymara (CDIMA), con el apoyo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, mediante la entrega de maquinaria y equipos para la instalación de los centros productivos en los sectores de Loma y Cabecera de Valle.
El equipamiento entregado incluye máquinas industriales para coser, tejer, bordar, cortar e hilar, además de telares y equipos de tejido que funcionan sin electricidad, lo que permitirá desarrollar la producción incluso en comunidades con acceso limitado al servicio eléctrico.
El proyecto contempla un proceso de capacitación en confección de prendas, manejo de maquinaria, administración de microemprendimientos y organización comunitaria, con el propósito de garantizar el funcionamiento sostenible de los centros y fortalecer las capacidades productivas de las beneficiarias.
Durante el acto de entrega, representantes de las organizaciones sociales destacaron que la iniciativa permitirá ampliar las oportunidades de generación de ingresos para las mujeres de las comunidades, además de contribuir a la revalorización de las artesanías y de las prendas elaboradas con materia prima local.
La representante del proyecto, Faviola Aruquipa, explicó que el objetivo es que las participantes adquieran conocimientos técnicos para producir prendas destinadas a unidades educativas, gobiernos municipales y otros mercados, con la posibilidad de ampliar su comercialización a nivel nacional e internacional.
Por su parte, la exasambleísta departamental Clementina Quispe Usnayo recordó que la puesta en marcha del proyecto es el resultado de varios años de gestiones y coordinación entre las instituciones involucradas, con el propósito de fortalecer el desarrollo productivo de las comunidades del municipio.
Entre las beneficiarias, Virginia Quispe Paty señaló que la implementación de los centros textiles representa una alternativa para diversificar las fuentes de ingreso, especialmente durante las temporadas en las que disminuye la actividad agrícola debido a la sequía.
Representantes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días informaron que el apoyo fue financiado mediante programas de ayuda humanitaria y destacaron que la iniciativa busca promover la autosuficiencia de las familias a través de herramientas de trabajo y capacitación.
Con la puesta en funcionamiento de estos dos centros textiles, las comunidades de Mecapaca contarán con infraestructura y equipamiento para fortalecer la producción local, impulsar el emprendimiento de mujeres aymaras y ampliar sus oportunidades de participación en nuevos mercados.





